P. Eleuterio Mateos Prieto
(1912-2005)

Nace en San Muñoz de la Sierra (Salamanca), España, el 16 de octubre de 1912. Hijo de Serafín y de Jesusa. Su padre era carpintero y su madre dueña de casa, ambos pertenecientes al laicado dominicano.

Realiza sus primeros estudios de Enseñanza General Básica en la Escuela Nacional de su pueblo natal. Continúa la Enseñanza Media durante tres años en el Colegio de Nuestra Señora de la Mejorada, Olmedo, Valladolid, y un año en Ávila.

Inicia el noviciado en el convento de Santo Tomás de Ávila, para la Provincia del Rosario, el 22 de octubre de 1927. Ese mismo año su hermano Pedro, que es también religioso dominico, recibe el ministerio presbiteral. En Ávila, Eleuterio Mateos emite su primera profesión el 23 de octubre de 1928 y, como allí funciona el Estudio General, cursa dos años de filosofía y uno de teología.
Después continúa durante tres años los estudios de Teología en el Convento de Rosaryville, Pontchatoula, Louisiana, EE. UU. Allí hace la Profesión Solemne el 17 de julio de 1934.

Posteriormente es enviado a terminar la Teología y a iniciarse en los estudios complementarios de Derecho Canónico al Convento de San Alberto Magno de Hong Kong. Durante este período recibe la ordenación presbiteral (10/08/1936). Obtuvo los grados de Lector en Teología y Licenciado en Derecho Canónico.

Eleuterio Mateos es siempre muy leal consigo mismo, con el Señor Jesús y con la Orden de Predicadores, con ello pretende ofrecer una mejor calidad de vida a las otras personas. Tras su estadía en Hong Kong, se desempeña trece años como misionero en China, seis de los cuales es Vice Rector y Profesor del Seminario Menor de Funing y dos es Profesor del Seminario Regional de Foochow. Además trabaja como Defensor del V ínculo y Fiscal en el Vicariato Apostólico de Funing, y Director de una revista china.

Pasa por Manila, Filipinas, y retorna a España (1950), donde se le encarga el oficio de Maestro de Hermanos Cooperadores en Ávila. En 1954 el Maestro de la Orden lo asigna a la Provincia de Chile, donde asume como Maestro de Novicios, de Estudiantes y de Cooperadores hasta 1967. Más de cincuenta jóvenes, entre chilenos, argentinos, brasileños y españoles, fueron acompañados por él en la iniciación en la Orden.

Con gran paciencia y cariño atiende como confesor por mucho tiempo a nuestras hermanas contemplativas del Monasterio de Santa Rosa. También la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Santiago lo ve como Profesor de Derecho Eclesiástico.
Tanto en Chile como en China enseñó las materias de Latín, Derecho Canónico y Economía Política.

Aunque le costaba, a través de estas actividades no busca seguridades últimas en la observancia de las leyes. Le ayuda en su proceso de crecimiento espiritual la consigna del Apóstol Pablo: “¿Quién nos separará del amor de Cristo?” (Rm 8,35).

La experiencia del Concilio Vaticano II le permite abrirse más al apostolado directo. Así acepta el ministerio de P árroco de la Recoleta Domínica desde el 25 de septiembre de 1967 hasta el 10 de diciembre de 1983. Visita a las familias, atiende a los enfermos, evangeliza, celebra los sacramentos, y da gran importancia a que los mismos laicos se desempeñen como catequistas.
Continúa en la Recoleta Dominica recapitulando su experiencia y ayudando en la Parroquia.

En 1968 se desempeña como Prior del Convento. Desde este tiempo hasta el final de sus días se relaciona con Dios y con el prójimo orientado por este principio de sabiduría del Señor Jesús: “Ámense los  unos a los otros como yo los he amado” (Jn 13,34).
El 23 de noviembre de 1988 es asignado al Convento de Santo Domingo de Santiago. Colabora en el apostolado de la comunidad, especialmente en el ministerio de la reconciliación.

Su enfermedad a la vista poco a poco se agudiza a tal punto que en marzo de 1996 inaugura la enfermería del Vicariato General de Chile en el Convento de Santo Domingo. Aunque ciego, participa en la medida de lo posible en la vida común tanto del convento como de la enfermería. Para él, el centro de su vida es el seguimiento de Jesús y la concelebración de la eucaristía. Los sufrimientos no le arrancan nunca una queja. Lo confortan la meditación del Evangelio y la oración del rosario.

Celebrados los sacramentos de la Iglesia y cantándose la Salve, el 13 de octubre de 2005 fallece de manera muy serena, uniéndose a la Pascua de Jesús.

Candela

P.Eleuterio Mateos P. P.Eleuterio Mateos P. P.Eleuterio Mateos P. P.Eleuterio Mateos P.
Santiago, 1960
Bodas de Plata, 1961
Valparaíso, 1965
De Párroco, 1968 Rec. Domínica

P.Eleuterio Mateos P. P.Eleuterio Mateos P. P.Eleuterio Mateos P. P.Eleuterio Mateos P.
Bodas de Oro, 1986
Bodas de Oro, 1986
Bodas de Oro, 1986
Convento Sto. Domingo, 2000

Volver